Mis primeras palabras son de gratitud, de una profunda gratitud para ustedes que como familias del Colegio recibieron nuestro llamado de acudir en ayuda de los damnificados del terremoto y respondieron con premura y generosidad. Mi gratitud es para ustedes los alumnos que no se ahorraron el esfuerzo por estar disponibles y nos ayudaron. Sé que hubieran partido con nosotros sin dudarlo siquiera, pero no era prudente y la intranquilidad de sus familias hubiera sido demasiado grande. La tierra todavía temblaba y lo haría por largos días. Mi gratitud es para la dirección del Colegio que en todo momento apoyó y sigue apoyando esta campaña.
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Padre Víctor Córdova ss.cc.
Párroco de Jesucristo Misionero – Reñaca Alto
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