Vicerrector de Formación visitó Diego de Almagro

Valora este artículo
(1 Voto)

Nuestro Vicerrector de Formación, Álvaro Fernández, fue parte de la delegación que viajó hasta la comunidad Diego de Almagro que forma parte de la Congregación SS.CC., con el objetivo de empaparse y tomar contacto con cada una de los obras y los servicios pastorales que prestan los hermanos en la provincia chilena. 


Para conocer más de este viaje, les compartimos un extracto del artículo publicado en la página web de la congregación.


Con el corazón lleno de nombres

De aquí a 3 años los encargados de formación y el equipo de gestión de los colegios SS.CC. visitarán todas las comunidades de la congregación. El objetivo es empaparse y tomar contacto con cada una de los obras y los servicios pastorales que prestan los hermanos en la provincia chilena.


Hasta allí llegaron Vanessa Pizarro, encargada de formación del Colegio San Damián de Molokai en Valparaíso; Alvaro Fernández, vicerrector de formación del Colegio SS.CC. Viña del Mar; Mónica Manríquez, vicerrectora de formación del Colegio SS.CC. Concepción, Tomás Sanhueza, vicerrector de formación del Colegio SS.CC. Manquehue y los tres miembros del equipo de gestión de los colegios Myriam Donoso, Fernando Madrid y César Santibáñez.

La visita comenzó con un encuentro con el mundo de la educación de la comuna, donde se escucharon mutuamente experiencias y realidades. Luis Aguirre, director de la Escuela Sara Cortés Cortés y Pilar González, jefa de UTP de la escuela Aliro Lamas, el cual cumple 101 años de existencia, estaban presentes en la reunión, junto a la concejala de la Municipalidad de Diego de Almagro, Marcela Cabrera. Con mucha fraternidad cada uno compartió sus sueños para el mundo educativo en medio del desierto, los cuales buscan llenar el aprendizaje de colores y de espacios que garanticen un crecimiento sano, protegido e inclusivo de niñas y niños.

El resto de la mañana y parte de la tarde fue para conocer un poco más Diego de Almagro. Mirar desde lo alto y constatar las características de la ciudad: antiguamente se llamaba Pueblo Hundido por su geografía.

La comuna nació como tal en 1972 bajo el gobierno de Salvador Allende. Fue, hacia principios del siglo XX, el principal nudo ferroviario del norte en un área eminentemente minera. Hoy son cerca de 14 mil los habitantes de la comuna Diego de Almagro que incluye a El Salvador e Inca de Oro, dando vida a la comuna cuya principal actividad sigue siendo la minería. Un pueblo que ha hecho historia por algunos hitos: ha tenido durante su historia la más alta votación de izquierda del país –solo recién en las últimas elecciones fue la tercera comuna en esa categoría-. El aluvión de 2015 devastó la ciudad llevándose 7 vidas y dejando a la mitad de la población de Diego de Almagro afectada, aproximadamente 220 familias damnificadas y destruyendo también las principales instalaciones municipales.

Otro hito a su haber fue la huelga de los trabajadores contratistas del año 2007. Durante 37 días se cerraron los caminos impidiendo el paso a los camiones y trabajadores hacia El Salvador. Fue la única vía posible para resolver lo que las conversaciones nunca dieron frutos. Esta movilización fue replicada en las principales divisiones del país, y representaba a 40 mil trabajadores de empresas contratistas a lo largo de Chile. Pero fue aquí donde la organización sindical, la unión de los trabajadores y la lucha por condiciones dignas de trabajo se visibilizó hacia el país como justa y fortalecida. El conflicto se acaba con la firma del Acuerdo Marco el 1 de agosto de 2007 en Santiago. Un gran puño de cobre recuerda este hito en la entrada de la ciudad. “Nunca más solos”, fue la consigna que vio la más grande huelga obrera de las últimas décadas que logró avances históricos para los trabajadores.

Al caer la tarde de ese día, el grupo se reunió con el consejo de la parroquia Espíritu Santo, que comprende además las comunidades de los grupos de bailes, los inmigrantes, San Alberto Hurtado, Nuestra Señora de los Dolores, San Francisco de Asís e Inca de Oro, ubicada en el poblado del mismo nombre, a media hora de la ciudad. Un consejo con presencia numerosa de laicos que como bien califica el párroco, Alex Vigueras ss.cc., “vienen de vuelta, pues han vivido la crisis de la iglesia y se han levantado”. Son laicos maduros pastoralmente, que le dan vida propia a la comunidad creyente de Diego. Cinco bailes pertenecen a la parroquia cultivando esta bellísima expresión de religiosidad popular que mantiene viva las tradiciones nortinas.


Puedes leer el artículo completo en el siguiente link:

http://www.sscc.cl/con-el-corazon-lleno-de-nombres/

Visto 84 veces